
Los músculos son un conjunto de proteínas ligadas y no ligadas (aminoácidos) que constantemente se descomponen y regeneran para cubrir todas las exigencias metabólicas del organismo. Además el músculo es el órgano que quema la grasa para usarla como combustible e impulsa el metabolismo. La tasa metabólica es sencillamente la tasa en la que el organismo quema las calorías; a fin de cuentas el metabolismo de un individuo determina su composición corporal.
Menos músculo hace una tasa metabólica más lenta, incrementando los niveles de grasa corporal, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebro vasculares, diabetes de inicio en adulto y otras condiciones que pueden reducir la vida.
Sencillamente al conservar o aumentar la masa muscular libre de grasa, los adultos mayores, pueden protegerse de los cambios no deseados en la composición corporal, así como de los padecimientos que frecuentemente se asocian a la vejez.
El deportista de competencia deberá medir permanentemente su composición corporal, pues ella se convierte en el factor clave de éxito al determinar la velocidad, resistencia, fuerza y flexibilidad.